7.4.08

lágrimas guardadas...


...mientras todos los pasos seguían el féretro del abuelo de mi mejor amigo, mis pasos cambiaron solos de rumbo y se dirigieron a la tumba de mi propio abuelo... me perdí entre las tumbas, encontrándome un trozo de jardín sin el cuidado del jardinero, donde florecían margaritas que nadie había plantado... corté una con mis manos y continué la búsqueda de mi abuelo...

...caminando entre los nichos recordé algunos recuerdos del nieto que fui... algunos ya borrosos y envejecidos por el paso del tiempo, y otros más nítidos unidos a las fotos antiguas que he visto…

…poco a poco me fui conectando con los secretos de su muerte, una vida suicidada, que me impidió disfrutarlo más… y al encontrarme con su nombre inscrito en el mármol, mis lágrimas rodaron sin contención, como hacía mucho que no lo hacían…



Ayer le dije a mi madre que puse una flor en la tumba de mi abuelo y me dijo: es increíble que aún siga allí, pues nos avisaron para moverlo y nunca fuimos…

…estoy seguro de que no se ha movido porque yo aún no lo había llorado sin los secretos desvelados…

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Increible que sigua allí, pero ciertamente le hacían falta tus lágrimas, seguro que él desde donde está, estará echando de menos el tiempo que podría haber disfrutado de sus nietos y quizás, porque no, de sus bisnietos... una pena que no debemos olvidar.
Un saludo, negro.

Armida Leticia dijo...

Tu abuelo, no se ha ido, está contigo, en tus recuerdos, quizá en tus sueños...en tu corazón.

Un abrazo.

hawwah dijo...

...tiernas y conmovedoras lágrimas...

...esa certeza tuya acerca de la tumba de tu abuelo, es preciosa...

te abrazo

Maria Coca dijo...

Creo que todo es por algo. Y tú necesitabas reencontrarte con él en este momento. Esas lágrimas eran para él, como esa bella flor. Allá donde esté, te sonreirá.

Besos cercanos.

Lúcida dijo...

dicen que los besos no dados son besos perdidos... las lágrimas no derramadas no se pierden tan fácilmente.

amali dijo...

impresionantes y muy personales palabras...de alguna manera lágrimas de nuevo reencuentro y despedida, lágrimas - no amargas - sino dulces, de añoranza y afecto, tambien por lo que pudo ser y no fue, supongo... esa vuelta al pasado tal como lo cuentas me parece muy sanador,... espero que así sea.

javi dijo...

me hago sitio entre tantas mujeres que te admiran y te dedican sus palabras. Gracias por estar cerca de mi esta semana. Gracias por darte la oportunidad de qutarte las armaduras y recuerda que todos somos como muñecas rusas, dentro de ti está tu padre, y a su vez tus abuelos; la muerte es solo una parodia, una puerta que nos cambia de estancia.

Anónimo dijo...

No estoy de acuerdo contigo Javi... Nadie sabe quién o qué es la muerte, tan sólo quienes la "viven" y ellos no vuelven a contarnos qué es... Sin embargo, los que nos quedamos aquí, la lloramos, la sufrimos.. A lo mejor si nos lo planteásemos como tan sólo un cambio de estancia, no sería tan doloroso.. pero lo es, porque nunca más podrás estar en la misma estancia con la persona que se va o con la persona que se va a ir. Esto es lo más duro, saber que se va alguien importante en tu vida, es una cuenta atrás cuando te han dado 1, 2 meses de vida y ni siquiera has llegado a los 40... No me gusta la nueva estancia, me duele, mucho... muchísimo...

Otra mujer

limoncello dijo...

Estoy contigo Javi....la continuidad de la linea entre la vida y la muerte es extraña y paradojica, cómo vivimos a través de otros y ellos a través nuestra...la peli de "Al otro lado" es muy certera en mi opinión y deja un poso de esperanza en este sentido.La recomiendo.

Pero yo le preguntaría a la gente que tiene ante si poco tiempo de vida, o una vida condenada de antemano...esos si que están jodidos por mucho que les contemos esto. Tendamos una mano en ese trance para ellos querida anonima, es lo unico que podemos hacer.

Goofy dijo...

Que fuerte, primo! Sinceramente no recuerdo si yo estuve allí!, pero al ir pasando y viendo las fotos, sin leer si quiera tus palabras, en seguida vi q era la tumba del abuelo. Se me ha hecho extraño, pero como bien dicen, será que tenías reencontrarlo.